Coronavirus, y le llaman el bicho, cuando está rodeado de personas con poder que son más bichos, buitres carroñeros volando sobre un virus.

Mi felicitación favorita siempre ha sido esa que digo; que la salud sea esa invitada pesada que nunca se va de tu casa, pero no sé si esa salud que nos quieren ofrecer con esa vacuna para erradicar al coronavirus sería conveniente tenerla en casa permanentemente.

Siempre existe ese pero que no es manzana es pero, pero se espera tantas cosas que en estos tiempos de coronavirus no existen y sin embargo sí existen muchas normas que no tienen sentido, normas de ese grupo de expertos… existirán esos expertos? ya una vez dijeron que no, porque iba a ser verdad ahora.

Dicen que todo lo que prohíben, imponen, restringen… es por salud, pero si analizas y piensas ves que hay muchas piezas en este puzzle que no encaja y las que encajan no tienen sentido.

Ahí está esa vacuna que dicen que será la panacea,  no paran de meter miedo para que todos nos vacunemos, las personas de riesgo, los ancianos… mal muy mal todo este derroche de terror sobre una población asustada.

Que el presidente del gobierno y todos del gremio se vacunen en directo por esa televisión que tanto les gustan, pero sin engañar, que se inyecten la vacuna de verdad y no vale un placebo, que seguro que se inyectarán un placebo y decir que es la misma vacuna de todos, el engañar al pueblo les resulta muy fácil, a un pueblo aburrido que están muchos malviviendo codeándose con la miseria, ahogados respirando sin aire a través de una mascarilla infecta de tanto usar, pues tienen poco dinero para tanta mascarilla renovar, manos despellejadas con tanto gel hidroalcohólico y por ende intoxicando todo el organismo, geles que queman, geles que explotan, gente asustada y mientras tanto aprovechando la cortina de humo del virus para chanchullos, para hacer y deshacer lo que les den la gana reinventando la historia.

Mientras el miedo al virus lo están sumergiendo cada día más adentro en los cuerpos de las personas con esas mismas noticias alarmantes, adaptando la información a lo que les conviene informar, a decir cómo tienen que actuar una población que está acatando a pies juntillas con mascarillas y no pienses, no saques conclusiones que enseguida te llaman loco negacionista.

No soy negacionista, el virus existe como tantos virus, pero este está rodeado de un matiz raro, incongruente que trae de cabeza a la gente, cabezas de gente que más de uno las quieren vacías, huecas sin cerebro para que no piensen.

Digo lo que pienso sin querer convencer a nadie,cada persona que actúe como optime oportuno, yo lo tengo claro, lo que no tengo claro es que todo esto hasta cuando.