Manual exprés sin complicaciones

Una persona no nace para gustar a todos, nace para ser una persona única con sus cosas… Yo no nací para gustar a todos, tengo mis cosas, me gusta decirme «olé yo» mientras me como un pan «tostao» con mantequilla de «madruga»… mientras pienso en todo y en nada a la vez…

Levantate con ganas, o sin ellas. Pero levántate, que si te abrazas mucho a la cama, se pensará que es de la familia y te pedirá parte de la herencia.

Haz ejercicios, sube riendo las escaleras del drama, disfruta con flexiones, en una azotea con vistas y soleada, baja con tacones, para fortalecer gemelos, si lloras, que sea con sentadillas: hay que endurecer glúteos.

Ama sin medida… pero por si acaso, lleva la cinta métrica, el nivel y un lápiz, para que luego no digan que te torciste amando.

Ríete de todo, que si no te ríes, todo se pone más serio. Así que riele a la vida para, que la vida te ría.

Sé tú misma, también sé tú mismo, aunque a veces te den ganas de ser otra persona, más simple, insípida, sin sangre, sosa, sin imaginación…

Los mejores días son los que no tienen ninguna razón para ser buenos. Solo por el hecho de que te da la gana hacerlos buenos, esos llamados días sin razón… sí, tienen una razón, el estar vivos.

Toma café con alegría, o con mala leche, pero desayuna café, que sin café negro intenso, los pensamientos son muy pálidos, sosos, aguados e incluso decrépitos.

Arréglate, ponte guapo aunque no salgas, así tú sofá, siempre tendrá ganas de que pongas tú culo en él, por lo hermoso que te ve.

Haz lo que te dé la gana, pero con arte, así si vas a liarla, cometer errores… con arte, que al final te aplauden.

Ámate tanto, que parezca que tienes un romance contigo mismo… y encima tóxico de lo bueno.

Siempre ten el corazón abierto, pero invierte en una buena mosquitera, que hay cada bicho…

Continuará…


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