Manual de advertencia para humano reincidentes


Y para mí misma, que no aprendo ni queriendo.

No te conozco, pero si estás leyendo esto, es probable que alguna vez hayas pensado cosas como:

«Qué feliz soy, qué bonito paisaje, tengo el guapo subido, estoy con gente enrollada… así a tomar por saco a quien mire.» (Iba a decir a tomar por culo pero… bonito no está)

Otros incluso lo celebran con tarta.
“¿Y si me caso otra vez?”
Aunque la primera vez fuera una cagada de manual del perfecto idiota.

No me hagas caso.
Aunque yo misma me hago caso y acabé en una casa preciosa en el campo, con piscina, barbacoa, con el amor chispeante de mis hijos, mi marido, mis perros… (así que muy mal no lo hago) y el ruido más escandaloso del día soy yo al despertarme.
(Pero oye, el silencio tampoco es mi estilo).

No estoy aquí para dar consejos.
Estoy aquí como advertencia.

Advertencia de que te tienes que dar cuenta de que:


El mundo gira con o sin ti

La vida es un paseo, sí.
Pero si quieres ser feliz, pregúntate:

¿Qué harían los demás si fueran tú?

Respuesta corta:
Ser felices, sin pensar en ti.

Así que tú, haz lo mismo.
(Y si no puedes… tranquilo. Yo tampoco lo consigo. Pero progreso adecuadamente).


Dominio: tu casa en Internet no necesita escoba

Tenía este blog abandonado.
Y eso que tengo dominio.
Un dominio es como una casa propia en la red.
La mía estaba tan abandonada que temía que se me colaran okupas digitales con frases de autoayuda y fotos de pies en la playa.

Y pensé:

Si tengo casa en la red y no la hay que barrer… pues la aprovecho, con mis pensamientos sin guión, bajo un techo. Y más si da provecho.


Final sin moraleja (porque no soy nadie para aconsejar)

No estoy diciendo nada.
Ni dando consejos.
No soy nadie para aconsejar.

Haz lo que te dé la gana, mientras que estés a gusto contigo, tú conciencia y que ganes, siendo feliz o no, con lo que haces.
Y si alguien viene a estropearte el día, no le des importancia.
El problema no es tuyo.
Es de él y de su conciencia (y si carece de conciencia tampoco tendrá problema).


La conciencia, ese Pepito Grillo que se supone que existe, pero que muchos le están dando un pisotón al puto grillo.
No se estila poseer esa cosa tan consciente.
Ejemplo: así va el mundo.
Todos mirando por su propio ombligo… sin darse cuenta de que el ombligo no es más que una cicatriz. Una cicatriz que nadie recuerda de qué es.


Tampoco voy a dar consejo. En la próxima entrada… puede que tampoco.

Deja un comentario

Deja un comentario