
¿Qué se hacía en la prehistoria cuando alguien no caía bien?
Fácil: lo subían a la pared de la cueva y lo dibujaban, con todo detalle, que ni Dalí con La persistencia de la memoria.
Pinturas rupestres donde el mamut caía destrozado, el tigre de dientes de sable ayudaba, y el monigote enemigo quedaba ahí, con sus brazos abiertos, casi desmembrado… eso sí que es una visual original para un enemigo. Sin indirectas, sin frasesitas, los neandertales tenían clase; pues aunque sin redes sociales poseían su muro.
Pero hemos evolucionado… menos mal. Con tantos dibujos en paredes habríamos acabado sin una sola limpia (sin sitio para colgar el jamón sin que se llene de pintura).
Hoy es todo más “sutil”: basta con publicar frasesitas hechas. Nada de originalidad, puro copia y pega para catalogar a los demás:
“Aléjate del comportamiento negativo de los demás…»
“Analicen tus actos…» Y miles más para dar y regalar.
¿En serio?
Frases recicladas donde todos son las pobres víctimas.
Bua, bua… todos malos, todos negativos, todos de los que hay que huir. Pobrecitos… si dan ganas de darles un chupete.
Pero… ¿nadie se detiene a pensar por qué una persona actúa así? Quizás los mismos que ahora se pintan de víctimas, son los que antes empujaron hasta provocar esa reacción.
Y claro, cuando el herido responde, se convierte automáticamente en “el malo”.
Es tan fácil culpar al que sangra… Eso sí, que no manche nada, que luego queda feo en las fotos donde hay que reflejar la felicidad.
Los humanos vienen de árboles genealógicos distintos… pero muchos creen que si no actúan como ellos, ya eres raro, tóxico o negativo. Evolución social en caída libre al carajo.
Todos somos como somos. Y ojo, las personas que tachan de negativas no son tan negativas, ni las positivas sean tan perfectas, como presumen en las fotos perfectas de sus redes perfectas. No. Nada es tan simple.
Todos somos como somos, lo repito, claro que sí, no todos los humanos son iguales. Solo falta un poco de voluntad para comprenderse, quererse y no borrar a alguien ni a nadie… no hay que poner la mala leche de moda.
En resumen: antes te pintaban en la cueva, ahora todo se basa en etiquetar, crucificar… con copia y pega ya escritos más antiguos que el caga… nada original.
Evolucion, lo llaman.
Y si alguien todavía no lo entiende, que sepa que la humanidad no viene con manual de instrucciones, solo con ganas de sobrevivir al drama y reir, disfrutar de las comedias.
Porque, sinceramente, la vida es demasiado corta para jugar a ser Dios con el botón de apagar.