El fallo del destino… ¡Fiesta multiorgánica!

¿Sabes lo que es un fallo multiorgánico en el cuerpo?
No es solo un diagnóstico médico 💀 es una comedia grotesca con protagonistas de primera.
Es cuando un cuerpo se despierta y cada órgano decide montar su propia fiesta 🥳.

Cada uno con sus propios intereses, pues el cuerpo donde habitan ya no les importa ni una mijita 💩. La fecha de caducidad la van teniendo cerquita.

Cada órgano a su bola, van organizando su propia historia.

El estómago exige:
— ¡No pienso marcharme al más allá sin otro plato de berza para devorar 🍲!, ¡que la eternidad con hambre no la aguanto ni muerto!
Los riñones chillan histéricos, no quieren morir secos:
— ¡Queremos filtrar más cervezas 🍻, o aquí no firma nadie el acta de defunción!
El hígado, como cínico cirroso todo le resbala, va de veterano, y levantando su copa 🍷 dice:
— Bah, yo llevo años sobreviviendo a ataques químicos ☢️ de las peores bebidas, mis cicatrices me hacen inmune a la muerte, ¡vosotros que sois unos delicaditos blanditos mamones!.
El corazón sangrando 🫀hace de DJ al ritmo de sus latidos descompensados, mientras canta: — 🎶🎵no estaba roto estaba de parranda… 🎶🎵
Mientras, los ojos con sus bolseras ven estrellas ⭐, y creen estar en una discoteca ochentera.

Y entre tanto absurdo, el ser humano se puede dar cuenta de que el dolor real no está en el cuerpo que se desarma, sino en las incongruencias que el destino, sin tú permiso, te arma.
Ese destino que se divierte como un verdugo guillotinero, con un sentido del humor altamente maquiavélico, que podría matarte, pero
te deja vivo para que tropieces con esa guillotina oxidada, que no corta, y tiene que bajarla una y otra vez, hasta que por fin te decapita,
o que te arranca lo que amas con la precisión de un cirujano borracho.

El cuerpo puede que no duela nada pero el manual de instrucciones del destino a veces debería de venir con calmantes.

Ni una queja del cuerpo se puede tener. Lo que puede doler es la comedia absurda que a veces se monta la vida sin pedírselo.
El dolor del alma es inhumano, extraterrestre 👽,
porque insiste en amar, en buscar lógica donde solo hay marcianos.

Y aquí la moraleja, si es que sirve de algo:
el dolor más cruel no es el que retuerce las tripas,
ni el que te parte el pecho, ni el que te roba el aire.
El dolor que te vuelve inhumano
es el de un cerebro 🧠 que no sabe si unirse a la fiesta de los descerebrados o quedarse mirando fumando hierba, mientras no asimila las reacciones perdidas, ni las que no busca pero sí encontradas,
esas que se clavan como espinas invisibles,
esas que llaman incongruencias de la vida.

Ese es el verdadero fallo multiorgánico:
cuando el destino se ríe 🤣, y tú ya no sabes si llorar 😭… o aplaudirle 👏🏽.


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