Tóxicos ambientales y capacidad de adaptación del organismo.

El cuerpo humano está diseñado para adaptarse y protegerse de múltiples agresiones.
Dispone de sistemas muy eficaces para neutralizar y eliminar sustancias externas potencialmente dañinas: hígado, riñones, sistema inmunitario y procesos celulares de reparación.
Cuando la exposición a sustancias químicas se mantiene durante años —como metales pesados, pesticidas, disolventes o contaminantes ambientales— la carga acumulada puede superar la capacidad de eliminación.
El organismo no falla, se adapta, lo que puede implicar cambios metabólicos, inmunológicos y celulares que no siempre producen síntomas visibles pero están ahí al acecho esperando a salir por algún lado en cualquier momento.
No todas las personas reaccionan igual.
La genética, el metabolismo, el entorno y la historia de exposiciones explican por qué algunos organismos toleran durante años lo que otros manifiestan con síntomas tempranos llamándoles extraños.
Es una extraña lógica: síntomas reales que generan dudas y la duda no encaja en lo que es evidente.
Continuará… hoy no
Muy interesante
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