Suelta, suéltalo todo… suéltate el pelo.

Esa parte superior del cuerpo, tanto en humanos como en animales.
Algunas huecas, irracionales… en algunas personas contiene el cerebro; en otras, carece.
Si hablamos de los animales, todas contienen el cerebro.
Esa donde están los principales órganos sensoriales.
Esa… me estoy refiriendo a la cabeza.

Pero paso del mecanismo funcional del cerebro y voy a inclinarme por el cabello… soy peluquera.
Es muy cómodo usar un producto capilar ya preparado, pero vamos a suponer que no quieres usar químicos o eres alérgico a los químicos… jajaja, qué surrealista: ¿quién va a ser alérgico a los químicos?

Quiero presentar esta mascarilla casera, que hidrata, suaviza y regenera:

Ingredientes:

  • Chorrito de aceite de oliva.
  • Harina de maíz.
  • Cerveza, si es artesanal mejor, como un vasito, según largo y cantidad de cabello… el resto lo puedes usar para hidratar el interior.
  • Un chorrito de vinagre de manzana.

Preparación:
Disuelve la harina de maíz en un poco de agua, añade la cerveza, ponlo al fuego y remueve como bechamel de croquetas.
Una vez que adquiera el espesor similar al de una crema capilar, aparta del fuego y deja que temple, o sea, dejar enfriar.
Incorpora el aceite y el vinagre. Remueve.

Aplicación:
Con el cabello húmedo, aplícala de medios a puntas.
Deja actuar el tiempo que tengas ganas, 30 minutos mínimo (o el tiempo que dure la serie que estés viendo).
Enjuagar y lavar.

Si champú no quieres usar:
Mezcla harina de garbanzo con agua templadita, mételo en un bote y agita.
Vas regulando el espesor a “ojo de buen cubero”.
Cuando esté en plan cremita untable, aplícala en la raíz con suave masaje, como un champú cualquiera… y seguidamente enjuaga de manera abundante.

Desenreda siempre despacito, comenzando por las puntas hasta acabar en la raíz. Con un peine de púas anchas el cabello tendrá menos traumas (porque bastante drama tiene ya con la vida).

Beneficios de los ingredientes:

  • Aceite de oliva: suaviza, hidrata y abrillanta.
  • Harina de maíz: reconstruye la fibra capilar, ayudando así a desenredar.
  • Cerveza: te refresca, te hidrata y te da alegría… ¡Ah, vale! Era para el pelo… pues lo fortalece.
  • Vinagre de manzana: equilibra el pH, sella la cutícula y hace que el peine fluya.
  • Harina de garbanzo: limpia, suaviza y fortalece, estimula el crecimiento del cabello.
    Posee saponinas. ¿Qué significa? Pues que limpia sin detergente.

Si se queda un poco de harina en la cabeza, no pasa nada: con un cepillado desaparece como por arte de magia (y sin necesidad de Harry Potter).

No quería profundizar en el contenido de la cabeza.
Ni en cabezas llenas… o en cabezas vacías, huecas.
Ni en cerebros perdidos en medio de neuras… o carentes de neuronas.
Pero, ¿qué importa si no tienes nada dentro de la cabeza… si el cabello lo tienes precioso?

Porque, al final, los cerebros van… desevolucionando.
Actuamos sin pensar, manejando sentimientos como si fueran chatarra emocional.
Ahora está de moda soltar todo lo que molesta.
Pues suelta, sí… pero suéltate con ganas la melena.
Eso sí que no daña a nadie.
Así que… suéltate el pelo, y deja que el resto se desenrede solo. Los enredos solo traen dolorosos tirones.

2 comentarios sobre “Suelta, suéltalo todo… suéltate el pelo.

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