Dicen que cuando el dolor no cabe dentro,
busca una grieta para salir.

Solo 90 segundos para identificar una emoción.
En esos 90 segundos, esa emoción intensa pasa si no se alimenta.
Cuando un momento te deja sin saber si es una pesadilla del infierno o una realidad infernal, el cuerpo libera sustancias químicas que no sabías ni que existían — adrenalina, cortisol, noradrenalina —
Según los estudios, recorren tú cuerpo solo durante 90 segundos.
Sí, si esa emoción que nos ha destrozado permitimos que se prolongue, la culpa es nuestra, porque la seguimos repensando y pensando.
Cada vez que recordamos, revivimos lo que pasó, el cuerpo no distingue entre pensarlo y realidad, y vuelve a liberar el mismo veneno.
Así nacen los bucles emocionales: nos envenenamos con la química de un mal recuerdo.
Si seguimos repensando lo que nos rompió, es porque aún no creemos que estamos rotos, y sí estamos rotos, pues lo revivimos una y otra vez lo que nos mató en ese instante.
Queremos salir, pero no podemos, porque seguimos pensando.
Las emociones de un mal momento solo dura 90 segundos, ya está, ya pasó, lo único que hay que hacer después es simplemente… no pensar.
Y después de toda esta ciencia inteligente, solo queda llevarla a la práctica…
una práctica que nunca se practica,
que nunca llega,
porque cuando duele de verdad,
el cuerpo se olvida de los 90 segundos
y los convierte en eternidad.
La ciencia pone la explicación, y la práctica no atiende las razones.
me ha gustado y no lo sabía 🌹
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escribes q me impactas. A veces no entiendo pero me gusta. No dejes d escribir 👏🏼
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No sabía lo de los 90segundos, lo he buscado y síi es cierto.
me ha parecido brutal de sincero 💔
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