¿Lo haces de forma auténtica?… o siempre ha sido un engaño

¿Lo haces de forma auténtica?

A veces creemos que hacemos algo como debe ser.
Que lo hacemos bien, incluso magistralmente de garabatillo.

Pasamos años repitiendo un gesto, un hábito, una costumbre…
convencidos de que esa era la forma correcta.
Y un día descubres que quizá estabas viviendo una pequeña mentira.
Una máscara tan bien puesta que ni tú mismo lo sospechabas.

La realidad aparece, te toca el hombro y te dice:
«Mary, ven pa ca, que esto te interesa…»

Durante años pensé que lo hacía perfecto.
Que podía presumir de ello.
Y, para colmo, a todos les encantaba.
Lo celebraban sin dudar.
Yo, orgullosa, creyéndome la reina de aquello que hacía.

No me entra la jeberi porque no me apetece y tampoco es para tanto.

Hasta que un día lo veo claro:

Espaguetis.

Hablo de los espaguetis a la carbonara.

Años añadiéndoles nata, más nata… incluso leche, algo que me repugna y que asco le tengo.
Y ahí seguía yo misma mismamente, convencida de rozar la perfección perfectamente imperfecta pero perfecta.

Y resulta que la auténtica carbonara se hace con huevo, guanciale (o buena panceta) y Pecorino Romano.
Nunca bacon.
Nunca parmesano.
Y, por supuesto, jamás nata.

Entonces comprendí algo:
puedes estar haciendo algo “mal”, puedes equivocarte durante años…
pero mientras le pongas amor, mientras pongas tu alma en ello, sigue siendo auténtico.
Y eso, aunque tarde, siempre se reconoce.

Porque al final, lo que importa no es la receta…
sino los spaghettis que amas.


3 comentarios sobre “¿Lo haces de forma auténtica?… o siempre ha sido un engaño

  1. No estoy de acuerdo

    La carbonara original será sin nata, sí… pero muchos crecimos con esa versión casera, cremosa, hecha con lo que había en la nevera y con el cariño de quien cocinaba para nosotros

    y

    las cenas de domingo, los olores que te recuerdan a familia, la de los platos que se repetían porque nos hacían sentir bien.

    Me gusta

Replica a marialmayoral Cancelar la respuesta