Reflexiones de un gorrión en el tejado

La vida tiene situaciones en las que tienes que aprender a manejar las emociones si no quieres convertirte en un títere de ellas.

Las emociones poseen una especie de sensor que te avisa de cómo te estás sintiendo.

No existe ninguna buena o mala; todas están ahí para hacerte sentir y actuar en consecuencia.

Pero debes tener el control para no dejarte arrastrar por ellas.

Ellas están ahí, pero eres tú quien tiene que mandar.

Todo el mundo lidia con situaciones emocionales que no le gustan y que no puede cambiar, porque no están en su mano.

A veces las personas intentan sabotearse, porque sienten que no quieren seguir adelante.

Pero vida solo hay una.

Nadie debería tener el poder de sostener la vida de otra persona entre sus manos, juzgando, menospreciando u olvidando su existencia.

El paso por una vida que pesa seguramente no será fácil.

El ser humano tiene la capacidad de comprender que la vida no es repetible, aunque pasen muchas cosas que le hagan querer dimitir de la existencia.

Párate y piensa.

Cuando consigues reconocer que nadie maneja los hilos de tu vida, es cuando comienzas a respirar con tus propios pulmones.

No es fácil.

Puede que sigas queriendo igual a quien no te quiere, pero paso a paso vas consiguiendo respirar individualmente.

No es ser valiente, es fingir serlo.

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