
Se vive como si fuéramos eternos.
Con la prepotencia de creer que siempre nos va a esperar el mañana.
Pero el tiempo no avisa y pasamos sobre él con las mismas tonterías.
Con ese amor con flotador. Con esa mirada de mierda queriendo pinchar ese flotador.
Puede que no vengan más veranos para pedirnos perdón. Para decirnos todo eso que dejamos suspendido.
Vivimos enfadados y, dentro de unos años, ni siquiera viviremos. Y entonces el enfado tampoco existirá.
Se vive en cuidados paliativos emocionales, intentando aliviar heridas que no se ven, agotados de pensar, fingiendo normalidad, mientras por dentro hacemos equilibrio sobre nuestras propias ruinas.
Y aun así… seguimos.
Si hay tristeza, piensa en el tiempo. No se sabe cuánto nos queda.
Por ese motivo, si hay tristeza, ríete, ríete a carcajadas descojonantes… el cerebro es tonto y se cree feliz.
Tienes toda la razón, siempre me estoy riendo sin ganas, me he dado cuenta que vale para mucho.
Me lo has explicado, el cerebro es tonto.
Dios te bendiga 🙏🏼
Me gustaMe gusta